Felicity Richards No crea contenido en torno a los productos. Lo crea en torno a las personas.
Como responsable de redes sociales en FroPro, ha ayudado a convertir momentos con los que la gente se identifica en una de las mayores ventajas competitivas de la marca. Ya sea con una broma del Día de los Inocentes que convenció a miles de personas de que una tarta de queso y pizza proteica era real, o sacando ideas para contenidos directamente de los comentarios y los mensajes directos, su filosofía es sencilla: primero entretener, luego vender.
En la sección de preguntas y respuestas de esta semana, Felicity nos cuenta por qué las interacciones son más importantes que las visualizaciones, por qué las marcas tienen que dejar de perseguir la viralidad y cuál es ese hábito de trabajo tan infravalorado que hace que todo vaya sobre ruedas.
1. ¿Cuál es una estrategia en redes sociales en la que te has volcado este año y que realmente haya marcado la diferencia?
Lo primero es centrarse en contenido universal con el que la gente se sienta identificada y, después, ir introduciendo el producto en la conversación en lugar de empezar directamente por él. Cualquier cosa que parezca demasiado promocional o parecida a un anuncio hace que la gente se salte el contenido al instante, así que captar la atención de la gente primero con un momento con el que se sientan identificados ha sido un cambio radical.
2. Cuéntanos cómo fue tu publicación más exitosa. ¿Cuál fue la idea, por qué funcionó y cómo supiste que había tenido éxito?
Es difícil elegir solo una, pero siempre vuelvo a nuestra publicación del Día de los Inocentes, en la que cogimos nuestra tarta de queso proteica que se hizo viral y la «lanzamos» como una tarta de queso «Peri Peri Pizza», usando uno de nuestros sabores de pizza proteica. El concepto era sencillo, divertido y lo bastante creíble como para que mucha gente se lo creyera de verdad. Funcionó porque despertó la curiosidad y animó a la gente a compartirlo y etiquetar a sus amigos, y acabó siendo una de nuestras publicaciones con mejor rendimiento.
3. ¿Qué error ves que cometen las marcas en las redes sociales ahora mismo y que está mermando poco a poco el alcance o la interacción?
Creo que uno de los mayores errores es no aprovechar tus comentarios y mensajes privados como estrategia de contenido. Tu público te está diciendo, literalmente, lo que quiere saber, y algunos de nuestros contenidos con mejor rendimiento han surgido directamente de responder a esas preguntas.
4. ¿Cuál es la métrica que más te importa y por qué?
Sin duda, las veces que se comparte. Si alguien le envía tu contenido a un amigo, es que has hecho algo bien. Es la señal más clara de que el contenido realmente ha calado entre la gente, en lugar de limitarse a conseguir un «me gusta» o una visita de pasada.
5. ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado alguna vez sobre el contenido o la creatividad?
Crea pensando primero en la gente y luego en los algoritmos. Si la gente lo ve, lo comparte y se lo envía a sus amigos, el algoritmo suele encargarse del resto.
6. ¿Cuál es el peor consejo que has seguido durante demasiado tiempo?
Pensar que el éxito solo consistía en hacerse viral. Es mucho mejor crear contenido que la gente guarde, comparta y realmente recuerde, que ir a por millones de visualizaciones solo por ir.
7. ¿Qué libro, álbum, podcast o creador ha influido discretamente en tu forma de ver tu trabajo?
Cualquier podcast con Simon Beard.
8. ¿Qué hábito o norma de tu rutina de trabajo te ayuda a mantener la cordura y la constancia?
Mi calendario de Google (tengo literalmente todo ahí). Sin él, estaría totalmente perdido.
9. Si tuvieras que explicar tu estrategia de contenido a alguien que no se dedica al marketing en una sola frase, ¿qué dirías?
Lo primero es entretener, lo de vender viene después.
10. ¿Qué aspecto del trabajo en redes sociales no se suele mencionar lo suficiente?
La gente cree que solo se trata de crear contenido, pero en realidad es gestionar la comunidad, analizar el rendimiento, estar al día de las tendencias, gestionar a los creadores y adaptarse constantemente. Además, está la presión de sentir que cada publicación tiene que ser la que triunfe.





